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Una de las definiciones clásicas para la música nacida en los callejones y tabernas de la capital argentina dice que el tango es un sentimiento triste que se baila. Cuna de ese ritmo que se transformó en sinónimo de la música y del alma porteña, Buenos Aires vivió buena parte de los últimos años envuelta en la misma atmósfera de tragedia y tristeza que envuelve a las grandes canciones de Carlos Gardel. La elegante, cosmopolita y candente ciudad sufrió como ninguna otra el impacto de los tiempos de recesión, que culminaron con la caída en default del país, al final del año 2001. Los visitantes disminuyeron, la metrópolis se empobreció y sus calles se convirtieron en escenario de violentas protestas por parte de la población. Para alivio de los argentinos, el panorama hoy es muy diferente. La mejora de la economía del país, cuyo PBI crece un promedio de 9% al año, diluyó aquella pesada nube de melancolía. Aunque tal expansión aún sea, en gran medida, una recuperación del terreno perdido en los últimos años, lo cierto es que Buenos Aires comienza a reconquistar el aura que le valió el apodo de "la París de Latinoamérica".
La industria del turismo refleja con exactitud este buen momento, mediante la recopilación de una serie de resultados positivos. Durante el año pasado, la ciudad recibió 2 millones de personas - la mejor marca desde 2001 (ver cuadro abajo). Río de Janeiro, la capital brasileña con mayor ingreso de turistas, recibe 1,6 millones de visitantes por año. El regreso de un gran número de turistas aguzó el apetito de los inversores. Según un reciente estudio, llevado a cabo por la consultora Ecolatina, las inversiones en hotelería y restaurantes en Argentina pasaron en los últimos dos años de 323 millones a más de 600 millones. El año pasado, 76 hoteles se inauguraron en el país y otros 200 están en construcción - la mayoría de ellos en la capital. Hay atracciones para todos los gustos, como lo demuestra el caso del Axel Hotel Buenos Aires, en el barrio de San Telmo. Iniciativa de un grupo español, que invirtió 3,5 millones de dólares en este emprendimiento, el hotel pretende ser el primero cinco estrellas en América Latina destinado al público gay. Su inauguración está prevista para julio.
Además de los lugares tradicionalmente más requeridos por los visitantes (como los barrios de Recoleta y San Telmo), nuevas áreas de la ciudad entraron en el circuito turístico. Una de ellas es Palermo, que abriga varios parques, bares y locales de diseño, entre otras atracciones. Otro lugar destacado es Puerto Madero, antigua y decadente zona portuaria del Río de la Plata que se convirtió en ejemplo de revitalización al final de los años ochenta y que continúa ofreciendo novedades. En este momento, se están invirtiendo 300 millones de dólares en la conclusión del Faena Art Distict, un complejo comercial, residencial y cultural. La primera etapa de la obra fue concluida en el año 2004, con la entrega de tres conjuntos residenciales y la inauguración del Faena Hotel + Universe. Con la firma del renombrado diseñador francés Philippe Starck, el establecimiento recibió ya diversos premios internacionales de arquitectura y turismo, entre ellos los concedidos por la revista inglesa Wallpaper y por la americana Condé Nast Traveller. El resto del proyecto Faena Art District estará listo en tres años.
Debido a ese interés turístico, hubo un aumento significativo en los valores de los inmuebles de esas zonas. En los principales barrios de la capital argentina, el precio del metro cuadrado subió en promedio un 50% en los cuatro últimos años – mientras que solamente en el año 2006 la valorización cercana al 20%. “Hay muchos norteamericanos e ingleses que están comprando inmuebles en la capital, ya que los precios por aquí son mucho más bajos", afirma Michael Koh, dueño de Koh Inversiones, una empresa especializada en el asesoramiento de negocios inmobiliarios para extranjeros interesados en invertir en Buenos Aires. Desde su creación, en el año 2002, ya se realizaron 400 transacciones. Además, el empresario está construyendo el Algodón, un lujoso hotel en la Recoleta, que dispondrá apenas de 12 habitaciones cuyos precios partirán de los 900 dólares por día. Su inauguración se prevé para julio de 2008.
A partir del crecimiento del turismo, comienza a renacer el mercado de productos y servicios de alto nivel. El año pasado, la firma italiana Ermenegildo Zegna invirtió 6 millones de dólares para abrir un segundo local en Buenos Aires. La inauguración de la boutique está programada para mediados de febrero. Esta se unirá a un circuito en la capital que ya cuenta con establecimientos tales como Valentino y Tiffany, todos recién llegados a la ciudad. La idea es tentar tanto a turistas como a consumidores locales de los sectores con mayores ingresos, que recientemente decidieron volver a las compras. Por ahora, este movimiento sigue lejos del gran debate que existe en la Argentina sobre la sustentabilidad del ciclo económico virtuoso. Los críticos alertan que, debido a problemas como la falta de inversiones en infraestructura y la falta de control fiscal por parte del gobierno, la historia puede terminar en tragedia. El desafío argentino del momento es demostrar que los tangos también pueden tener un final feliz.

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