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Empujados por precios que son muy tentadores a nivel internacional, combinados con los atractivos de la Ciudad, cada vez son más los extranjeros que compran propiedades en Buenos Aires. Frente a valores que llegan a 12.000 dólares por metro cuadrado en Nueva York y 18.000 en Londres, Buenos Aires queda muy lejos, con 1.500 dólares de promedio.
Así surge de un informe elaborado por la consultora Reporte Inmobiliario, que cuenta que medios de distintos países alientan a invertir en propiedades en Buenos Aires, a las que definen como híper-competitivas en la relación calidad-precio, comparado con las sumas que se manejan en otros lugares. Una realidad que no tiene nada que ver con los problemas que mucha gente en el país para acceder a una vivienda propia (ver Los porteños...).
"Buenos Aires ofrece algunas de las mejores propiedades del mundo", publicó en enero pasado el diario londinese The Sunday Times, según el informe, que también cita un estudio de la publicación australiana International Living, que ubicó a la capital argentina en el 10º puesto de un ranking de calidad de vida entre 193 ciudades.
"Lo primero que le gusta a los extranjeros de Buenos Aires son los precios. Vienen a instalarse y comprar propiedades españoles, italianos y estadounidenses, sobre todo, que muchas veces tienen una renta en sus países de origen que aquí les rinde mucho más. Y encuentran en Buenos Aires una ciudad linda, con clima benigno, con entretenimientos y una buena movida cultural, donde hay un aire de renovación que en Europa, por lo menos, no existe", dijo el arquitecto y constructor Gustavo Kancyper.
"A los extranjeros les gustan los departamentos más bien chi cos, con diseño de vanguardia, mucho aire, luz, sol, balcones aterrazados. Y les encantan la parrillas", agregó.
Los extranjeros compran en general en las zonas más caras de la Ciudad, donde hoy los valores ya están superando los 1.500 dólares que el informe da como promedio. De hecho en Puerto Madero y Recoleta, el metro cuadrado puede llegar a cotizarse en más de 3.000 dólares. Y en las torres nuevas que se levantan en Belgrano, Núñez y Caballito el precio puede superar los 2.000 dólares. Algunos extranjeros compran como inversión y otros se quedan, como hizo el norteamericano Michael Koh, que ahora se dedica justamente a alquilar y vender departamentos.
"Había algo en Buenos Aires —escribió en su página de Internet— que yo realmente amaba. No podía describírselo a mis amigos sólo con palabras. Me gustaban un montón de cosas diferentes de esta ciudad. La moda, el sentido del estilo, la arquitectura, la comida, las hermosas mujeres. Es una ciudad extremadamente segura, lo cual se contradecía con las advertencias que había recibido antes de viajar".
Las seguridad y los atractivos de Buenos Aires no son datos menores a la hora de invertir en propiedades. De hecho, en otras ciudades de Latinoamérica los precios son mejores. ¿Ejemplos? En San Pablo el metro cuadrado promedió los 1.000 dólares y en México DF, 900.
Koh cuenta que, cuando alquiló sus primeros departamentos en la Argentina, fue muchas veces engañado por agentes inmobiliarios. "Los argentinos —dice— no tienen el concepto de que lo importante no es el que el cliente venga, sino que vuelva. Ellos intentan sacar el máximo provecho en la primera transacción". Y dice que conoció a otros extranjeros que también habían sido engañados pero que, a pesar de ello, "no se arrepentían de su compra y amaban la Argentina".
Para Mayra Brill, agente de viajes, "los extranjeros que compran un departamento y se quedan en Buenos Aires son en general jubilados o jóvenes que tienen algún ingreso en Europa o en Estados Unidos. Algunos venden sus casas en sus países y acá se compran algo mejor, a lo que nunca podrían acceder en sus países. Además de los precios, lo que más les gusta de la Argentina es la calidez de la gente".
No para todos, sin embargo, la historia es igual. Laura, una norteamericana que está viviendo en la Argentina con su esposo francés, tiene un blog en el que intenta orientar a los extranjeros que están pensando en irse a vivir a Buenos Aires.
"Los precios —advierte allí— están subiendo lentamente, particularmente en comida y vivienda. Además, siempre está el problema de conseguir un garante si está planeando alquilar en lugar de comprar. Tené en cuenta todo esto cuando escuchás lo barato que es vivir en Buenos Aires".
Martín Grinberg, de la inmobiliaria Open Prop, dice que "en general, los extranjeros que vienen a comprar aquí tienen familiares o amigos en la Argentina. Difícilmente alguien compre si no tiene una vinculación especial con el país. Y muchas veces no son gente que se queda, sino que deja el departamento para que sea alquilado a otros extranjeros. Si bien hoy ya hay muchísima oferta de ese tipo, sigue siendo un muy buen negocio".
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