En los Estados Unidos no hay privacidad financiera. Los archivos de las cuentas son mantenidos por cada americano en sus computadoras. Esta información raramente es utilizada por otros para su ventaja. Los inversionistas de “fronteras afuera” están protegidos contra cualquier intromisión, ya sea departe del gobierno o de otra compañía. La privacidad de sus inversiones se asegura de diversas maneras con el uso de una corporación de “fronteras afuera” y de una cuenta bancaria extranjera.